La Crisis Económica de Andrés Manuel

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Los gobiernos de Andrés Manuel tienen un patrón definido, cuando los datos económicos le favorecen los enaltece, llevándose consigo todo el crédito; cuando le son desfavorables no solo los minimiza, también los elimina del análisis echando culpas a los anteriores gobiernos; así lo hizo siendo Jefe de Gobierno del otrora Distrito Federal y continúa su modus operandi como presidente de la República.

Aquí les muestro algunos datos estadísticos y su comportamiento muy particular desde las elecciones del 1 de julio del 2018. Para ello utilizo el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) y el Producto Interno Bruto, haciendo una comparación con el famoso Efecto Tequila de 1995 y la crisis hipotecaria del 2008-09.

Una cuestión importante para estudiar en las épocas de crisis no solo es el comportamiento de la actividad económica sino su tiempo de duración. En el siguiente cuadro se muestran los periodos consecutivos con tasas de crecimiento negativas para el IGAE mensual, es decir, comparando un mes con el inmediato anterior y el anual, en donde se compara un mes con el mismo pero del año anterior. De igual forma se incluye el PIB trimestral comparando la producción con el trimestre inmediato anterior y el anual tomando como referencia el mismo trimestre pero del año anterior.

Periodicidad IGAE Periodicidad PIB
1994-95 2008-09 2019-20 1994-95 2008-09 2019-20
Mensual 7 7 5* Trimestral 2 3 5*
Anual 12 14 14* Anual 4 5 4*

*Incluye junio del 2020 con base en las expectativas del sector privado.

Con base en el IGAE, el actual gobierno lleva 14 meses consecutivos con tasas negativas en su comparación anual empatando lo ocurrido durante la crisis hipotecaria y aun mayor que en el llamado Efecto Tequila. La diferencia radica en el crecimiento promedio mensual de    -6.6% en 1995; -4.8% en 2008-09 y -3.8% en 20019-20, este último contabilizado hasta mayo. Tomando en cuenta el PIB anual, la crisis subprime lleva la delantera con 5 trimestres consecutivos con tasas negativas, mientras que en la actualidad son 4, incluyendo el dato de junio, igual que en la crisis financiera de 1995. En este caso el crecimiento promedio trimestral es de -6.3% en 1995; -4.2% en 2008-09 y -5.4% en 2019-2020, incluyendo la caída esperada del 18% para el segundo trimestre de este año. Como se puede observar la crisis de 1995 ha sido más profunda en promedio, sin embargo, la actual todavía no termina y se espera se prolongue lo que resta del año y así acumular más periodos negativos.

Ahora, centremos la atención en lo que ha causado el actual gobierno. El año 2018 en un año especial debido a las elecciones presidenciales del 1 de julio, porque a partir de ese momento los hilos del país fueron tomados por López Obrador cuyo discurso cambió radicalmente respecto al de su campaña política, causando incertidumbre en los inversionistas. Con base en el IGAE anual, el crecimiento promedio mensual del 2018 fue de 2%, de 2.2% en el primer semestre y 1.8% en el segundo. Se nota la disminución a partir de la victoria de Morena. Los resultados no cambian para 2019 y 2020 cuyas tasas de crecimiento promedio mensual han sido de -0.3 y -9.3%, respectivamente.

El IGAE mensual no ofrece resultados diferentes. La tasa de crecimiento mensual en el 2018 fue de -0.04%; de 0.08% en el primer semestre y -0.15% en el segundo. Una vez más, se observa la caída a partir de la victoria de López Obrador. Analizando el PIB anual, tenemos la misma tendencia. El crecimiento promedio trimestral en 2018 fue de 2.2%; 2.4% en el primer semestre y 2% en el segundo. Las tasas negativas aparecen en el 2019 con -0.30% y -10.1% para el 2020, otra vez incluyendo la expectativa de -18% para el segundo trimestre de este año. La misma tendencia se observa en variables como la inversión fija bruta, el consumo privado y la confianza tanto del sector empresarial como de los consumidores, pero será tema de otra columna debido a la extensión del análisis.

El presidente podrá engañar a la población aventando culpas a los gobiernos anteriores, al modelo económico aplicado y a la pandemia del Covid-19, la verdad es que la crisis sanitaria y el confinamiento solo vino a profundizar la recesión causada por el gobierno en turno. Es cierto que cualquier gobierno es susceptible de recibir un choque externo tal como le ocurrió a Vicente Fox y a Felipe Calderón, pero es responsabilidad de cada uno manejar la situación de la mejor manera posible para evitar una profundización de las crisis y salir más rápido de ellas. El manejo actual ha sido deficiente, seguramente seremos testigos de un importante rebote de la economía más por causas naturales debido a la apertura gradual de la actividad económica que a la aplicación de una política fiscal contracíclica que ayude a impulsar a todos los sectores del país.

Conforme transcurre el año los pronósticos empeoran, las expectativas del sector privado y de algunas instituciones supranacionales convergen a una contracción de doble digito, situación que se confirmará a partir del jueves con la publicación del PIB para el segundo trimestre de este año por parte de INEGI. Sin duda, estamos ante la presencia de la peor crisis económica en la historia de México y, en gran parte, debemos agradecerle al gobierno de Andrés Manuel.

El gobierno federal indujo una recesión, la pandemia la profundizó y el manejo deficiente de la economía provoca que estemos tocando fondo.

cDr. Luis Alberto Bravo Pérez

Twitter: @IMacroeconomica

 

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