Tolerancia a la inflación: la Reserva Federal puede, Banco de México no.

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La Junta de Gobierno de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos se reunió el día de ayer, 16 de septiembre, con el fin de tomar una decisión entorno a la política monetaria pero, sobre todo, para señalizar al mercado acerca de la forma en que la conducirán durante los próximos años. La FED tiene el famoso mandato dual, es decir, su objetivo no es solamente mantener una inflación baja y estable, también promover el crecimiento económico.

En su boletín de prensa mencionan que el funcionamiento de la economía continúa dependiendo de la evolución de la pandemia del Covid-19, el número de contagios y muertes no ha cedido desde el inicio de la reapertura gradual de la economía y sigue siendo el factor principal dentro del balance de riesgos de la institución monetaria. 

Con relación a la política monetaria, la Junta de la FED tomó la decisión de mantener la tasa de interés de los fondos federales sin cambios en el rango de 0-0.25%, indicando la continuación de este rango hasta el 2023 o hasta que el mercado laboral presente niveles que sean consistentes con su objetivo de alcanzar el máximo nivel de empleo. La decisión relativa a la inflación es interesante porque están dispuestos a tolerar un nivel inflacionario más elevado, incluso por arriba de su objetivo anual del 2%, para favorecer aún más la recuperación económica.

La Fed no olvida la importancia del anclaje de las expectativas de inflación en el mediano y largo plazo, por esta razón permitirán el incremento en la inflación hasta que el promedio de los últimos años alcance el 2%. Del 2010 hasta el último dato del 2020 el promedio de la inflación anual en Estados Unidos es del 1.7%, aproximadamente; lo cual significa que tienen un espacio de 0.3%.

Así mismo, se dieron a conocer las proyecciones económicas para los próximos tres años, resalta una caída esperada en el PIB del 3.7% para este año y crecimientos del 4%, 3% y 2.5% para el 2021, 2022 y 2023, respectivamente. La tasa de desempleo actual es del 8.4% y se espera que termine el año en 7.6%. La expectativa para la inflación general es del 1.3% al final del 2020, 1.7%, 1.8% y 2% para el 2021, 2022 y 2023, respectivamente. La inflación general en el largo plazo se espera se ubique justamente en el 2% anual.

El próximo jueves 24 de septiembre es turno de la Junta de Gobierno del Banco de México tomar una decisión de política monetaria, sin duda será una de las más complicadas de los últimos años debido a que la inflación de agosto, de 4.05% publicada por INEGI, excede el límite superior del rango de variabilidad del 4%. Actualmente, la tasa de interés objetivo está en 4.5% y se ha reducido en 375 puntos base desde el 26 de septiembre del 2019.

La dificultad de la decisión radica en que una disminución adicional de la tasa de interés implicará un nivel inflacionario más elevado y, por consiguiente, termine el año fuera del rango objetivo, lo cual significa el incumplimiento de su mandato constitucional. Si la autoridad monetaria pretende tolerar una tasa de inflación más alta como medida contracíclica, le recuerdo estimado lector que la inflación promedio en México desde la implementación del modelo de metas de inflación en el 2003 es del 4.3%, es decir, no solo está lejos del objetivo puntual del 3%, también está fuera del rango de variabilidad de entre el 2 y 4%. Banxico no tiene espacio para tolerar una inflación más alta ya que en el futuro podría verse en la necesidad de revertir la tendencia e incrementar la tasa de interés con el fin de regresar la inflación a un nivel de entre el 3 y 4%.

Cabe señalar que la recuperación económica en México depende en gran medida de la rapidez con la que se recupere la economía estadounidense, por lo que Banxico debe terminar con los recortes en la tasa de interés y esperar la evolución de las variables macroeconómicas.

cDr. Luis Alberto Bravo Pérez

Twitter: @IMacroeconomica

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