Convergencia de la inflación a la meta y el Margen de maniobra de Banco de México

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Se acerca el final de este atípico 2020 y el Banco de México cerró el año con su última reunión el pasado miércoles 16 de diciembre cuya decisión de política monetaria por mayoría de votos fue mantener sin cambios la tasa de interés interbancaria a un día en 4.25% por segunda vez consecutiva. La decisión es acertada tomando en cuenta que la inflación en octubre rebasó la cota superior del rango de variabilidad de la meta para ubicarse en 4.09% motivo por el cual la decisión del 11 de noviembre fue terminar con el ciclo a la baja de la tasa de interés. La inflación en noviembre tuvo una fuerte disminución de 0.76% y se ubicó en 3.33%, valor muy cercano a la meta del 3%.

En la decisión del 16 de diciembre la Institución monetaria se enfrentaba a un dilema, bajar la tasa de interés 25 puntos base sin tener claro el comportamiento de la inflación en diciembre o mantener la tasa de interés y esperar la evolución de la inflación en dicho mes. Al respecto, en su comunicado de prensa Banxico menciona que “esta pausa brinda el espacio necesario para confirmar una trayectoria convergente de la inflación a la meta”. Si la inflación termina el año en un nivel similar al observado en noviembre, es altamente probable una disminución de 25 puntos base en la primera reunión del 2021 debido al margen de maniobra que tendría Banxico y así darle otro empujón a la economía.

Recordemos que la política monetaria continúa operando en la zona expansiva la cual es determinada por la tasa de interés neutral de corto plazo en largo plazo en términos reales que se encuentra en un rango entre 1.8 y 3.4% de acuerdo con los cálculos presentados por Banxico en su tercer informe trimestral; la tasa de interés real observada actualmente está en un nivel de 0.92% resultado de restar la tasa de interés objetivo (4.25%) menos la inflación de noviembre (3.33%), mientras que la tasa real ex ante de corto plazo está en un nivel todavía más bajo, en 0.64%, resultado de restar la tasa objetivo menos la expectativa de inflación a 12 meses. Los valores anteriores confirman una política monetaria expansiva.

En economías emergentes como la nuestra el tipo de cambio representa el objetivo intermedio de la política monetaria, aunque Banxico no lo reconozca de manera explícita, debido al traspaso del tipo de cambio a los precios. Por esta razón, unos de los factores que ayudó a la disminución de la inflación en noviembre fue justamente la apreciación del 5% de la moneda nacional frente al dólar estadounidense. Es importante subrayar que el tipo de cambio abrió el mes en $21.20, cerró en $20.17 y alcanzó un valor mínimo de $19.94. Durante el mismo periodo el dólar se depreció 2.3% respecto a las principales monedas del mundo gracias a la fuerte expansión monetaria implementada por la Reserva Federal como parte del estímulo a la economía, lo cual ha tenido efectos positivos en nuestra moneda.

Dentro de todas las malas noticias que se generan día a día, el comportamiento a la baja de la inflación representa una de las mejores noticias de los últimos meses, esperemos que continúe la convergencia hacia la meta para que Banco de México baje un poco más a tasa de interés.

cDr. Luis Alberto Bravo Pérez

Twitter: @IMacroeconomica

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