¿Cuánto pierde Armenta alargando su berrinche?

1295

Lo que Armenta está perdiendo de vista con sus bravuconadas contra Barbosa y contra Yeidckol Polevnsky es que él tiene mucho más que perder, ya que, si la lideresa nacional de Morena así lo decide, en cualquier momento lo puede destituir de la presidencia de la Comisión de Hacienda de la Cámara Alta

El principal problema de la transición de Alejandro Arementa del PRI a Morena, es que el ahijado político de Mario Marín jamás logró quitarse su ADN tricolor.

A lo largo de su carrera política, Armenta Mier se ha caracterizado por un estilo valentón, mas no valiente; visceral y chantajista para conseguir posiciones en la administración pública y cargos de elección popular.

Al bautizado en redes sociales como el “Rafita de Acatzingo” le alcanzó en el Revolucionario Institucional con sus berrinches y pataleos para ser alcalde, diputado federal, secretario estalal y parte del gabinete ampliado en el gobierno de Enrique Peña Nieto.

A pesar de todo ello, Armenta Mier abandonó, en medio de un estruendoso rompimiento con Jorge Estefan Chidiac, César Camacho y Víctor Manuel Giorgana en el 2017, las filas del ex partidazo.

Como toda historia se repite, Alejandro, al igual que hoy, hizo una rabieta digna de un lactante luego de que Giorgana fue nombrado coordinador de los diputados federales del PRI en Puebla y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores en San Lázaro. En ese entonces, Armenta, como esta semana, se tiró al piso y amenazó con renunciar al Revolucionario Institucional, no sin antes despotricar en contra del partido que le dio todo.

Ahora, el precandidato fallido de Morena está intentado repetir la fórmula que tantos réditos le dio en el pasado: estirar la liga a punto de romperla.

A través de maldiciones, amenazas y emplazamientos, Armenta Mier quiere ganar perdiendo.

Sin embargo, el ex secretario marinista olvida que las mañas priistas no funcionan en el partido que fundó Andrés Manuel López Obrador. En Morena, la disciplina partidaria y la lealtad no son valores que sólo se pregonan, sino que se practican.

Por eso, Armenta, al día de hoy, no ha conseguido un solo beneficio para él o para su grupo político tras aceptar la derrota en la contienda interna del Movimiento Regeneración Nacional en Puebla.

Pero, ¿cuánto le puede costar este berrinche a Alejandro?

Si algo quedó claro en este el proceso de unción de Miguel Barbosa, como abanderado de Morena en Puebla por segunda elección consecutiva, es que los padrinos de Alejandro Armenta en la cúpula lopezobradorista están muy alejados del presidente de la República. Ricardo Monreal, César Yáñez y Dulce María Silva, poco pudieron hacer por el senador poblano.

Lo que Armenta está perdiendo de vista con sus bravuconadas contra Barbosa y contra Yeidckol Polevnsky es que él tiene mucho más que perder, ya que, si la lideresa nacional de Morena así lo decide, en cualquier momento puede ordenar su destitución al grupo parlamentario norbeista en el Senado de la presidencia de la Comisión de Hacienda de la Cámara Alta.

No sólo eso, Armenta, al demostrar su mezquindad durante la unción de Barbosa como abanderado de Morena el pasado lunes, perdió la oportunidad de ser el candidato natural del partido guinda para el 2024.

En lugar de mostrar altura y caballerosidad política, Alejandro demostró que nunca cambiará su forma de ejercer el poder.

No cabe duda que Armenta es su peor enemigo.

Sánchez Galicia fracasa por segunda vez consecutiva

Luego de ser estigmatizado como uno de los peores asesores y directores de Comunicación Social de Puebla tras su fatídico paso por el gobierno de Mario Marín, a quien jamás logró sacarlo del escándalo del góber precioso, Javier Sánchez Galicia incursionó en el ámbito del marketing electoral.

Tras participar en algunas campañas en otros estados sin mucho éxito, Sánchez Galicia fue el asesor de Enrique Doger, el peor candidato en la historia del priismo poblano. El ex coordinador de Comunicación de Marín fue uno de los responsables de la infame campaña del “Sultán” Doger.

Por primera vez, el Revolucionario Institucional se hundió como la tercera fuerza política en la entidad gracias al binomio Doger-Sánchez Galicia.

En el proceso interno de Morena, Javier encontró, o pensó encontrar, su revancha y se sumó al equipo de Alejandro Armenta.

Sánchez Galicia fue el artífice de la estrategia de lanzar un pasquín, “Desde la Trinchera”, para hacer crecer la imagen de Armenta Mier en el estado.

También, fue el autor de la estrategia de redes sociales y del discurso perdedor que Alejandro articuló durante la precampaña de Morena en Puebla.

Otro vende espejos que cae por su propio peso.

Ya solo falta que le entreguen otro premio por fracasar dos veces consecutivas.

Seriedad, señores.

Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc

 

Publicidad